|

Ciudad de contrastes, situada en el golfo
de su mismo nombre, enmarcado entre el Cabo de Gata y la Punta
del Sabinar, llamada por algunos el Espejo del Mar, Almería
es la más oriental de las capitales andaluzas, en la que
conviven el desierto y una floreciente huerta invernal. La provincia
de Almeria ocupa una superficie de 8.800 Km2 y limita con Murcia
, Granada y el Mediterraneo. La Almeria esteparia se caracteriza
por el clima seco y los fantásticos paisajes desérticos
, su es de población (170.000 habitantes).
En el área económica a las actividades agrícolas
y de aprovechamiento de la energía solar antes mencionadas,
hemos de añadir las labores de artesanía, entre
las que sobresalen la cerámica, la talla en madera, la
joyería y el trabajo en piel y textiles. El mar agrupa
una gran cantidad y variedad de actividades, tanto de ocio como
de negocio. En sus playas y puerto deportivo tienen lugar un gran
número de deportes acuáticos. La ciudad ofrece establecimientos
recreativos entre los que destacan los bares en cuyas tapas predominan
el pescado fresco.
HISTORIA
La ciudad de Almería toma su nombre del árabe "Al-Mariyat" (la
atalaya), levantada en el siglo X por Abd-al-Rahmán III.
Desde su fundación, la ciudad se constituye en un importante
puerto comercial, y más tarde, en el siglo XI, tras la
conversión en capital del reino de taifa gobernado por
Jairan, en centro industrial de primer orden, basado fundamentalmente
en la producción de telas de algodón, seda, damasco
y brocados. Para evitar la importante competencia comercial ejercida
por Almería en el Mediterráneo, fue conquistada
y destruida en 1.147 por el rey Alfonso VII, amparado por una
alianza que compromete al de Aragón, al conde de Barcelona
y a las ciudades de Pisa y Génova. Posteriormente, es reconquistada
y reconstruida por los árabes, y pasa a pertenecer al reino
de Granada. En 1489, los Reyes Católicos se apoderan de
la ciudad. A partir del siglo XVI, Almería sufre una larga
decadencia, originada por diversos factores, entre los que se
encuentran varios terremotos, los continuos asaltos de piratas
berberiscos, y la rebelión, derrota y expulsión
de los moriscos. Ya entonces, el paisaje de Almería
y su provincia se caracterizaba por la predominancia del desierto.
Durante el siglo XIX, tiene lugar un importante despertar económico,
basado en la explotación de las minas de hierro y plomo,
que hace recobrar la actividad portuaria, pero que decae pronto,
debido a las dificultades de comercialización, la caída
de los precios y la huída consecuente de capital, en su
mayoría extranjero. El siglo XX trae consigo el resurgir
de la economía de la zona, a través de los cultivos
de invernadero, el turismo y la producción de electricidad
a partir de energía solar.
MONUMENTOS
Destaca en primer lugar La Alcazaba , la mayor de las fortificaciones
musulmanas construidas en España. Construida en el 955 por el califa
cordobés Abderramán III y ampliada por Almanzor, Jairán
(rey de la Taifa) y por los Reyes Católicos, contiene tres recintos
amuralllados. Se conserva en ella el palacio de Al-Mutasin ,
con mezquita, baños y jardines. Sobre los restos de la mezquita mayor,
destruida por un terremoto y de la que se conserva el mihrab, se encuentra la iglesia
de San Juan . En el tercer recinto se halla la Torre del Homenaje.
En la muralla de Jairán se ubica actualmente el Insitituto
de Aclimatación de Fauna Sahariana.
La catedral , proyectada por Diego de Siloé (quien
también dirigió las obras de la catedral de Granada),
fue concluida en 1.562. Única en su género en Andalucía,
debido al doble carácter defensivo y de culto de su construcción,
posee tres naves de estilo gótico, claustro y fachada renacentistas.
En el claustro se encuentra el Museo Diocesano ,
que contiene obras de Murillo, Ribera y Alonso Cano. Las sillerías
talladas en nogal, el trascoro, altar mayor y tabernáculo
en mármol y jaspe, junto con el retablo flamenco de Araoz,
la imagen de San Indalecio (patrón de Almería) realizada
por Salzillo, dan testimonio de la antigua riqueza de la catedral-fortaleza.
Junto a la catedral, se sitúan el Palacio Episcopal y
el Convento de Las Puras , con retablo de Alonso
Cano, y algo más alejado, el Hospital Real, declarado
Monumento Histórico Artísitico . En
la Plaza Vieja , del siglo XVII, se levanta el Ayuntamiento ,
edificio de 1.899, con fachada pintada en colores crema y rosa.
Merecen también mención, la Basílica
de Nuestra Señora del Mar , del siglo XVIII,
con retablo barroco, que acoge a la patrona de la ciudad; la
iglesia de Santiago el Viejo , templo del siglo XVI,
declarado momumento histórico artístico, con una
gran torre románica, portada plateresca y aljibes árabes
del siglo XI; la iglesia de San Pedro , fundada
por los Reyes Católicos, construida en 1.494 sobre una
mezquita y reconstruida en el siglo XVIII; el Convento
de las Clarisas y el Teatro Cervantes . El
Museo Arqueológico exhibe una importante colección
de hallazgos del pasado prehistórico (correspondientes
a los yacimientos de El Argar y Los Millares, en los que se desarrollaron
las dos culturas de su mismo nombre, que se remontan a la Edad
de los Metales) y árabe de la zona.

En el barrio de la Chanca , habitado mayoritariamente
por pescadores y gitanos, llaman la atención las casas-cuevas,
adornadas con plantas colgantes FIESTAS
Son tradicionales las ferias y fiestas en honor de la
Patrona de la ciudad, la Virgen del Mar , celebradas
entre los días 22 y 31 de Agosto. En Enero, el día
25, tiene lugar la romería de la playa de Torre
García , en donde se descubrió la imagen
de la Virgen en 1.502. El último domingo de Abril, Fiesta
de la Virgen María Destaca también la celebración
del día de San Juan, el 24 de Junio, con hogueras nocturnas
y bailes en la playa. Otras fiestas muy populares son las de moros
y cristianos del 4 al 8 de diciembre
GASTRONOMÍA
Son platos tradicionales de la cocina almeriense la sopa de
mariscos de Almería, el caldo colorao o
zarzuela de pescado con pimentón, y las sardinas en escabeche.
Junto a estos platos del mar, destacan otros de la tierra, como
son los gurullos (migas de pan fritas en manteca
de cerdo, acompañadas de ajos, chorizo, tocino), las gachas,
el trigo a la cortijera (con trigo, carne y embutido) y la perdiz
|