ALQUÉZAR
Alquézar es una población de origen árabe que atrae la atención por su espectacular emplazamiento. Su principal monumento, la señorial Colegiata del siglo XI reconstruida en el siglo XVI, domina un saliente montañoso sobre las formaciones rocosas del cañón del río Vero.
Dentro los claustros de la Iglesia lucen capiteles labrados con escenas bíblicas. Al lado queda la capilla construida cuando Sancho I arrebató Alquézar a los musulmanes, y cerca yacen las ruinas del primitivo alcázar, del que toma su nombre el pueblo.
Alquézar está sumergido en el Somontano, con una gran cantidad de cañones y barrancos de sutil belleza. Resulta un lugar privilegiado para la práctica deportiva de aventura, como el barranquismo o la escalada.
Situada junto al río Vero, el agua surge en diferentes rincones rocosos del pueblo y lo recorre por sus calles.
En su espectacular entorno nos podemos encontrar con los conjuntos de arte rupestre más singulares de la península Ibérica. Con más de 60 cuevas declaradas por la UNESCO como Patrimonio Mundial, aquí aparecen las representaciones de arte rupestre más antiguas de Aragón
Con respecto a su gastronomía, gran cantidad de ricos y variados vinos acompañan a los productos de la tierra como la longaniza, el jamón, las chiretas, tortetas, el ternasco y los quesos. Destacar una repostería que cuenta entre sus principales ingredientes con almendras, harina y aceite de oliva: crespillos, dineretes, pastillos de calabaza, pastel ruso, etc.
La extraordinaria amabilidad de sus gentes hace que el viajante se encuentre como en casa. Nada mejor que recorrer sus calles y charlar con sus habitantes, para compartir momentos e historias de sus vidas y tradiciones.
Alquezar pertenece al parque cultural del río Vero, iniciativa para estimular la protección del patrimonio y el desarrollo rural, en un territorio con relevantes conjuntos del Patrimonio Cultural insertos en un valioso medio natural.
Es bien patente la función de este río, vía natural de comunicación entre la sierra y el llano, camino histórico donde ya las sociedades prehistóricas, iberos y romanos se asentaron en altozanos y riberas. Los Árabes, en el siglo IX, erigieron las fortalezas de Alquézar, convirtiendo al Vero en arteria estratégica en la frontera cristiana y asentando las bases de la organización de esta comarca de la Barbitaniya. Durante el medievo nacerán las poblaciones que instaladas en las plataformas elevadas o derramadas por la ladera hasta el río configuran la actual estructura urbana.
Nuestro agradecimiento a Villa de Alquézar y Mesón del Vero
|