STERZING
Calles estrechas que se entrecruzan, arcos en las casas que atraen al visitante, flores en las ventanas y tiendas elegantes. Todo ello define una primera impresión de esta localidad, que une a su diseño interior su situación en un entorno excepcional.
Rodeada de valles entre elevadas montañas cubiertas de pinos y vegetación, naturaleza en estado puro en la que apenas ha habido intervención humana, y en la que se pueden practicar múltiples actividades al aire libre (alpinismo, mountain bike, etc.).
En los alrededores de la ciudad se encuentran las cataratas de Gilfenklamm, a las que se tiene acceso mediante una vía que discurre a lo largo del río y que permite al visitante la visión de accidentes geográficos realizados por la erosión durante el paso del tiempo y saltos y caídas de agua de gran belleza.
También podemos visitar la iglesia de María Trens (a la que acuden peregrinos), el Museo de Minerales, las antiguas Minas, el Museo de pesca y caza, el castillo medieval de Raifen Stein (que conserva gran parte de su decoración primitiva y está aún habitado temporalmente por sus propietarios), y el castillo de Wolfsthurn, situados en sendos montículos y enfrentados geográfica e históricamente entre sí. |